Por qué me contracturo?
- Feb 25, 2020
- 2 min de lectura
Actualitzat: Feb 2, 2021
Una contractura muscular es, una contracción continuada e involuntaria del músculo o algunas de sus fibras que aparece al realizar un esfuerzo. Se manifiesta como un abultamiento de la zona, que implica dolor y alteración del normal funcionamiento del músculo.
Suele aparecer cuando dicho músculo realiza una actividad inapropiada en intensidad o en función. Sin embargo muchas veces no podemos relacionar una contractura con un esfuerzo físico considerable. Entonces ¿porqué me contracturo? La víctima de la contractura hace repaso; quizá anduve demasiado el domingo, quizá la culpa la tiene la silla o dormí en una mala postura....

Esa pregunta se la hacen y me la hacen muchas personas. Y mi respuesta siempre es la misma: una contractura es una rigidez física que expresa una rigidez mental.
La contractura surge cuando rechazamos algo que está pasando a nuestro alrededor. Algo que no aceptamos en nuestra vida.
Puede surgir en un comentario de un amigo, un jefe, un familiar, puede ser un cambio en nuestro dia a dia que no nos gusta y con el que vamos a tener que “apechugar”.
A menudo tiene que ver con una actitud de alguien cercano que nos disgusta.
Es importante si nos hemos contracturado preguntarnos en qué o quién estábamos pensando cuando empezamos a sentir molestias, si tuvimos un disgusto el mismo día o la tarde anterior.
A menudo el darnos cuenta ya nos ayuda a aflojar ese músculo que nos está avisando.
Otras veces, el expresar y poder compartir con alguien cercano o un terapeuta el dolor emocional, ya suaviza el dolor físico e incluso lo borra del todo.
Cuando estas contracturas se han hecho crónicas, la práctica de ejercicios donde el músculo afectado se vea obligado a movilizarse de forma precisa y suave, sin forzar, con ejercicios pensados para que recuerde cuáles son sus movimientos naturales, y donde participen, no solo el músculo dañado sino todos los implicados, es primordial para evitar que la contractura se vuelva a producir.
Es importante en todo caso, intentar reconocer nuestro rechazo, en definitiva dejarnos sentir esa “molestia” emocional, tomar consciencia de ella y buscar formas de tomársela de otro modo, buscar el aprendizaje, la parte positiva de aquello que rechazamos.
Autor: Lourdes Martí
www.lourdesmarti.com

Comentaris